No hace falta que lo niegues… alguna que otra vez te has jurado que solo ibas a mirar “un par de vídeos”, y cuando quisiste darte cuenta habían pasado tres cuartos de hora y tú seguías ahí, hipnotizado, viendo a alguien disfrazado de pollo bailando con más arte que muchos en Nochevieja. Sí, lo sabemos, esa aplicación que todos ‘usan pero no tanto’ ha vuelto a hacer de las suyas.
¿Qué demonios tiene esta aplicación para enganchar así?
Lo llaman algoritmo, pero podría llamarse directamente el vidente de tus debilidades digitales. En serio, parece que sabe exactamente lo que te gusta antes incluso de que sepas tú mismo que te gusta. ¿Gatos en monopatín? Ahí los tienes. ¿Recetas que nunca harás pero que necesitas ver? Por supuesto. ¿Sketches que te hacen reír más que cualquier monólogo en directo? Todo eso y más.
La cuestión es que esta aplicación no intenta competir. No, no. Va por libre y se adueña de lo que nadie había conquistado: tu atención distraída, tu aburrimiento de domingo, tus cinco minutos entre reunión y reunión que se convierten en una excursión digital de media hora. Un chute de dopamina envuelto en scroll infinito. Y lo peor (o lo mejor, según se mire), es que lo hace sin esfuerzo.
¿El truco? Contenido corto, directo, y con tantas opciones como una tienda de golosinas. Tú eliges tu veneno y ellos se encargan del resto.
Más que vídeos: una ventana al caos divertido del mundo
Antes, veíamos televisión. Luego YouTube. Después llegaron las series a la carta. Y ahora, esta aplicación nos sirve lo que queremos sin que lo pidamos. Es como si una persona invisible dijera: “tranquilo, ya busco yo por ti” y te montara una sesión personalizada de cosas absurdamente geniales que te dejan con la boca abierta o riéndote a carcajadas. Y eso, en los tiempos que corren, es oro puro.
Lo increíble es que no solo es para ver. También puedes participar. Puedes subir tu vídeo, hacer un dúo con otro usuario, poner voz a un gato que hace yoga —sí, esto también existe— o simplemente lanzar al ciberespacio tus pensamientos más aleatorios. Es como si el arte de perder el tiempo hubiera alcanzado su forma más refinada.
Y claro, no podemos olvidarnos de los creadores. Esa legión de talentos anónimos que ahora tienen escenario propio. Desde gente que baila en su garaje hasta cómicos sin experiencia que hacen reír a millones. Esto no es solo una aplicación, es un escaparate global que antes solo estaba reservado a unos pocos privilegiados.
¿Es para ti o es solo para chavales? Te vas a sorprender…
Ese argumento de “eso es para adolescentes” ya no cuela. Ahí tienes desde padres que lo petan contando su vida con humor hasta abuelas que cocinan mientras reparten lecciones de sabiduría sobre cómo sobrevivir a las Navidades en familia sin perder la cabeza. Cada vez hay más contenido adulto, más reflexivo, más diverso.
Y lo mejor es que no tienes que hacer nada especial. Solo entrar. Dar unos cuantos likes a lo que te gusta. Detenerte más en lo que te interesa. Y pronto, sentirás que alguien —muy probablemente un servidor de inteligencia artificial— te conoce mejor que tu pareja.
Mira este vídeo que lo resume a la perfección y que probablemente hará que instales la app si no la tienes aún (o que vuelvas a engancharte si ya la borraste en un intento frustrado de volver a ser productivo):
¿Sabes cuál es la verdad incómoda? Que todo el mundo dice que quiere desconectar pero, en el fondo, lo que todos necesitan es un lugar donde poder hacerlo sin juzgar. Sin pretensiones. Solo dejarte llevar. Y si encima te ríes, te inspiras o descubres que sabes bailar reguetón aunque tengas 47 años, pues mejor que mejor.
Ah, y si eres de aquí, de la zona… échale un vistazo. No subestimes el poder de un buen vídeo viral con acento de tu pueblo. Que aquí también hay chispa, creatividad y salero para aburrir. Ya estás tardando.
Instálala, dale una oportunidad y luego hablamos. O más bien, nos vemos… en los “Para ti” del mundo.
Y ahora, un pequeño consejo estilo Isra Bravo: si trabajas por tu cuenta o tienes negocio y no estás metido aquí, literalmente te estás perdiendo el mayor escaparate que está cambiando el juego. Así que, si necesitas visibilidad, échale un ojo al lado más serio de todo esto.
